Lactancia materna: el valor de orientar a las madres en su proceso
- Prisma Books
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Cuando Avril Erazo amamantó por primera vez a su hijo, Ander, sintió una emoción única entre los dos: una mezcla de ternura y nervios. Como madre primeriza, la lactancia materna era un proceso nuevo para ella, pero también un camino que le brindó nuevos aprendizajes.
“Vivirlo en primera persona es una experiencia única e inolvidable. Es una conexión que solo él y yo compartimos”, cuenta Avril.
En el mes que celebra la lactancia materna, Prisma Books te brinda un espacio para recordar que este tipo de alimentación debe ser protegida, promovida y apoyada por estudiantes y profesionales de la salud, como señala la Ley de Promoción y Protección de la Lactancia Materna en Venezuela.
Al aprender sobre la lactancia materna, podemos crear entornos de salud seguros y respetuosos para que las madres amamanten. De esta manera, las guiamos con empatía, aseguramos el bienestar de sus bebés y resguardamos el futuro de las nuevas generaciones.
Se trata de un proceso humano que requiere una mirada integral de parte del personal de salud.
La biología de un tejido vivo
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la leche materna es el alimento ideal, seguro y limpio para los lactantes. Es un fluido nutricional vivo y complejo que contiene anticuerpos, enzimas, hormonas y células madre que se adaptan a las necesidades del bebé en cada toma y etapa de su vida, como señala la UNICEF.
Asimismo, tiene la cantidad exacta de grasas, azúcares, agua, proteínas y otros nutrientes necesarios para el crecimiento y desarrollo de las infancias.
La OMS recomienda que los bebés sean amamantados de forma exclusiva durante sus primeros seis meses de vida, posterior a ese tiempo se inicia la alimentación complementaria con alimentos seguros. Por su parte la lactancia materna se puede mantener hasta los dos años o hasta cuando la madre y el hijo o la hija lo deseen.
El abrazo de la lactancia
La lactancia materna también fortalece el apego seguro del bebé. El contacto piel con piel inmediato e ininterrumpido tras el nacimiento no solo ayuda a regular la temperatura y la respiración del recién nacido, sino que construye un vínculo afectivo que reduce el estrés tanto en la madre como en el hijo.
Dar pecho libera oxitocina y prolactina, hormonas que no solo facilitan la salida de la leche, sino que promueven un comportamiento materno más equilibrado y disminuyen el riesgo de depresión posparto.
Un niño amamantado se siente abrazado y seguro, lo que se traduce en un mejor desarrollo psicomotor y una mayor estabilidad emocional en el futuro.
El arte de acompañar
Avril recuerda que, cuando dio a luz, recibió el apoyo del personal de salud del hospital desde el primer día.
“Recuerdo estar en la sala del hospital antes de que me llevaran al bebé y recibir la orientación de unas pasantes de enfermería. Ellas fueron muy amables y me enseñaron a hacer masajes para estimular el flujo de la leche”, cuenta.
Orientar a las madres sobre cómo amamantar adecuadamente es parte de nuestro rol como estudiantes y profesionales de la salud. La mayoría de los problemas —como grietas, heridas o dolor— suelen ser errores de técnica que tienen solución cuando brindamos el apoyo adecuado a las madres y no deben ser motivo de abandono.
Por eso, es importante enseñar las técnicas sobre el agarre apropiado con empatía: la boca bien abierta, abarcando gran parte de la areola, el mentón tocando el pecho, el labio inferior hacia fuera (evertido) y las mejillas redondas o aplanadas cuando succiona.
Nuestro rol profesional
La lactancia materna es el primer derecho del recién nacido; por ende, tenemos el deber de protegerla y promoverla desde la primera hora de vida. Así garantizamos la salud, la nutrición adecuada y el desarrollo integral de la infancia.
Además, cuando apoyamos la lactancia materna, resguardamos la dignidad, la autonomía y el derecho de la madre a decidir de manera informada sobre su propio proceso.
“Gracias a la lactancia, Ander es un niño muy sano, feliz y tranquilo. Pocas veces se ha enfermado. Lo que más me gusta es saber que mi cuerpo tiene la capacidad de alimentar a mi hijo”, comparte Avril.
Para que las madres se sientan seguras, debemos validar sus dudas, involucrar a la familia en el cuidado y garantizar que el hospital sea un entorno humanizado que respete el alojamiento conjunto las 24 horas del día.
Dentro de Prisma Books podrás encontrar recursos científicos para seguir aprendiendo sobre la lactancia materna, tales como:
Protocolos de lactancia materna.
Guías clínicas actualizadas.
Nutrición materno-infantil.
Bibliografía científica para estudiantes y profesionales.
Materiales de apoyo para la práctica clínica basada en evidencia.
La lactancia materna es salud pública, bienestar social y amor. Como estudiantes y profesionales, nuestro compromiso es proteger este proceso con ciencia, pero sobre todo, con mucha humanidad.
Autora: Diomary Escalante - Estudiante de Medios de Comunicación ULA


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